June 4, 2010 | In: Crónica 2008, Dia 04 - viaje 2008, Tokyo: Asakusa, Tokyo: Bunkyo-Ku, Tokyo: Ueno
Crónica 2008: Día 04
Esta mañana la empezamos con fuerza, tras hacer nuestro ritual de desayuno en el Edoya reforzado con un VanHouten de supermercado nos dirigimos hacia Asakusa. Tras salir de la estación, al llegar a la avenida donde se encuentra la puerta Kaminarimon se puede ver al fondo “el mojón dorado” que es parte del edificio de la empresa cervecera “Asahi”. Así que no pude evitar hacerme una fotico.

Justo enfrente de la puerta Kaminarimon (la que se ve abajo con el linternón) hay una oficina de información turística que aprovechamos para visitar y pillar algunos planos, tras eso por fin fuimos al ataque!!

Lo genial de llegar a las 8:45 es que no había nadie y pudimos hacernos todas las fotos que quisimos con toda tranquilidad, buscar si quereis fotos del mismo sitio y mirar el gentío que suele haber alrededor. No obstante es el templo de Tokyo más visitado.

Lo malo de ir a esa hora es que las tiendas de Nakamise (la calle que va desde la puerta mencionada hasta el templo Sensoji) no abren hasta las 9:30, normal que no hubiese nadie!!! Pero es ideal para nosotros, lo que hicimos es ir directamente a Sensoji y dejar Nakamise para después. Así que nada, marchando hacia SensoJi.

Ese templo es mágico, si hay algo imprescindible en Tokyo debe ser SensoJi.

Eso de abajo que parece una Zodiac de cañamo es la alpargata de Buda (gran zori) y está en la puerta Hozomon… No se por que es gigante pero hay queda la curiosidad.

Curioseando por SensoJi y diciendo nuestras chorradas en español amparados por la impunidad que supone que nadie te entienda (siempre desde el respeto) se nos acerco una muchacha con un fuerte acento argentino. Tras presentarse (creo recordar que se llamaba Sofia) nos preguntó que era lo que estabamos viendo, basicamente no sabía donde estaba.

Tras explicarle donde estaba ella nos comento que estaba de escala desde Buenos Aires y a punto de comenzar un viaje alucinante por Asia (Vietnam, Tailandia,…) y por eso no tenía preparada su estancia en Tokyo. Así que la invitamos cortesmente a seguirnos durante las horas que quisiera. Como veis en la foto de abajo no solo está Sensoji en Asakusa, tiene rincones fascinantes.

Aquí os dejo el video que grabamos en Asakusa:
Tras satisfacer nuestras necesidades fotográficas fuimos de vuelta y ya por fín estaban las tiendecillas de nakamise abiertas.

La verdad es que los precios no estabán nada mal (en aquel momento el cambio estaba a 1€=150) y nos hartamos de comprar de todo, especialmente Yukatas.

No solo por los precios vale la pena cotillear las tiendas, también por la variedad, aquí lo encuentras todo, todo y todo en souvenirs japoneros.

Me hizo gracia la traducción estilo google de este cartel “Servicio por mujer”.

A la salida de Asakusa ya apretaba el calor y cargabamos con las bolsas. Juanmita-San opto por un “cafelito de la vida” bien fresquito para reponer fuerzas.
Este puente que se ve abajo pasa por encima del río Sumida y se dirige hacia la fabrica de Asahi, como veis escondida detras de la señora del paraguas, Sofía decidió seguirnos.

Desde el puente se hacen fotos del “mojón dorado” en todo su esplendor

Nuestro objetivo no era ir a la empresa cervezera si no de hacer el crucero por el Sumida que nos llevaría hasta el parque Hamarikyu.

El crucero no es especialmente interesante. Solo una forma diferente de llegar hasta Hamarikyu, os dejo abajo dos fotos tomadas durante el crucero (cualquier relación entre ellas es circunstancial).
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Desembarcamos en el parque Hamarikyu y de nuevo nos invade la sensación de estar fuera de lugar, en una bosque rodeado de rascacielos, por cierto ir previsto de plano pues es fácil desorientarse por allí y los carteles no ayudan mucho.

Dentro del parque hay un lago con unas vistas geniales. Otra cosa que nos encontramos en el parque fué un “friki de voz nasal que es profesor de español por la Universidad de Akihabara” (a buen entendedor…) que estaba solo tirado en el cesped y mirando al infinito.

Las fotos que podéis tomar en el parque son muy resultonas.

Os comparto el video del crucero por el Sumida y un poco de Hamarikyu:
Tras conseguir salir del parque fuimos hasta las cercana estación de Shimbashi (situada entre rascacielos), y desde allí hicimos ruta hasta el parque Ueno.

La ruta por Ueno consistía basicamente en pasear por el parque. El primer sitio que te encuentras si accedes al parque desde la estación de Uguisudani es el Museo Nacional de Tokyo.

No estaba en el planning visitarlo, y menos mal puesto que los lunes cierran. En esta foto se ve que JuanJo-chan se quedó con las ganas.

Pero bueno, se le calmó la frustración al hacer un nuevo amigo…

Dentro del parque hay un santuario dedicado a Inari.

Y adyacente a dicho templo se encuentra el Ueno Daibutsu, o buda de Ueno, en este caso solamente su cara.

Tras esto cambiamos la dirección y nos dirigimos a la capilla Toshogu, quizás la más interesante del parque Ueno y está dedicada al fundador del shogunato Tokugawa. Las decenas de lamparas de bronce que adornan el camino de puedra son increibles.

Se que no es una foto muy original… pero me encanta!!!

Al lado del Santuario Toshogu hay otra pagoda de 5 pisos, una más… pero no me cansaba de admirar su belleza.

El recinto interior de Toshogu no es tan interesante como sus alrededores ya que es muy similar a otros santuarios shinto que ya habiamos visitado.

Tras Toshogu ya era hora de irse dle parque Ueno, como veis en la foto inferior un gran Torii delimita el acceso al parque, recordandonos que dejabamos suelo sagrado.

Ese día comimos en un KFC, así que ni nos molestamos en hacer fotos, también el hambre apremiaba. Una vez llenitos el grupo se dividió en dos, una parte se fue hacia el Edoya a descansar y de paso dejar los paquetes con la compra de todo el día. Juanmita-san Edu y yo seguimos explorando… y nos bajamos en las estación de Ochanomizu, cercana al Edoya, pero para conocer mejor Bunkyo-ku.

Uno de los sitios que visitamos fue la Catedral Nikolai perteneciente a la iglesia ortodoxa. Cuando entramos un feligrés responsable de aquello nos atendió muy amablemente y nos explicó la historia de la catedral, los incendios que ha tenido, sus resconstrucciones… etc. Daba gusto comunicarse con alguien, no es tan común cruzarse con alguien que maneje el inglés, al menos tan común como yo pensaba.

Luego cruzamos el río Kanda (un afluente del Sumida) hacia el norte y paramos en el Santuario Yushima Seidó. Este santuario se levantó para ser la academia principal del confucionismo a finales del siglo 17. La entrada es gratuita y cuando nosotros lo visitamos tenía zonas un poco dejadas de la mano de dios, pero vale la pena visitarlo y ver la estatua de Confucio.
Al salir de Yushima Seidó nos dirigimos al tercer templo de la tarde. Estos tres templos son tres joyas que están realmente cercanas al hotel Edoya, desde Ochanomizu se hace la rutillas como un paseo de lo más agradable. El tercer santuario en cuestión es Kanda Myojin. Kanda Myojin, según la leyenda concede ayuda divina para tener prosperidad en los negocios.

Aquí vemos una foto de Edu-chan en plena campaña de juguetes en su empresa.

A la izquierda de la entrada nos encontramos con esta peculiar maquina, donde una marioneta en forma de ogro te seleccionaba un papel con tu suerte dependiendo del botón que pulsaras. Es curioso de señalar que el papel que me salío era de suerte favorable, al igual que el que me salío en Asakusa y que a Juanmita-san le salío una de misfortunio al igual que en Asakusa… ¿casualidad o los kamis nos vigilaban?

Nos separamos para fotografiar el templo, y al mirar por la zona de detrás primero me encontré con este ¿monje sintoista? que me recordaba muchísimo a Takeshi Kitano. Muy amablemente accedió a hacerse una foto con ese estupido Gaijin.

Tras hacerme la foto con el monje empezarón a salir estas muchachas, no se si sería monjas o estabán haciendo la “comunión” la cuestión es que por detrás iban padres y madres vestidos con ropajes muuuuy caros y los coches en las afueras eran de los de varios millones. Obviamente este santuario esta muy cercano a la gente con billetes.

Bueno, como ya os dije un par de nuestro grupo se separó en Ueno para vovler al hotel a dormir la siesta. Pero nuestro amigo Goku Vidañez aprovechó para hacerle una foto a esta frutería para ver el desorbitado precio de la fruta fresca.

Volviendo al grupo de los tres que seguimos la ruta, tras salir de Kanda Myojin nos volvimos al Edoya para refrescarnos y sentarnos un rato antes de ir a Tokyo Dome City. Pero una vez en el Edoya ocurrió el desastre, lo que iba a ser una ducha y reposar 50 minutitos se convirtió en una siesta de más de 2 horas. Lo que provocó que llegaramos muy tarde a Tokyo Dome City.

Tokyo Dome aunque sea una zona de atracciones, restaurantes y diversión variada tiene un horario extraño, cierra MUY temprano. Cuando llegamos las atracciones ya estaban cerrando y los restaurantes ya empezaban a dejar de admitir clientes. Como veis mi cara en la foto yo andaba con un mosqueo monumental, conmigo mismo, por cometer ese tonto fallo.

Pese a todo Juanmita-san y yo nos montamos en la noría mientras que el resto del grupo fue a la montaña rusa. Este fue el último viaje del día pues cerraron ambas atracciones después de eso. Los restaurantes también cerraron así que del Bubba Gump solo nos llevamos esta foto de recuerdo.

Pues nada, nos toco cenar en un nuevo sitio, uno que nos causo gran impacto y nos encantó. Descubrimos el CoCo’s que hay en Akihabara. No es un Coco´s curry como pueda parecer por el nombre, sino un restaurante a la carta con free refill de bebida, y donde tienen PAN!!! Tras esto volvimos paseando al Hotel Edoya, y en el camino saludamos a nuestro buen amigo de abajo como todas las noches…

Y a dormir que mañana más!!!




















































1 Response to Crónica 2008: Día 04
gok
June 6th, 2010 at 2:53 pm
ese dia yo creo que me comi una caja de bento no probe el KFC!! como siempre evito comer cualquier tipo de comida de cadenas. Y el cocos se comia bien pero joe ESTABA EN JAPON queria comer cosas de alli …… en definitiva yo me hinche de sushi