Que ganas de patear Japón tenía ese día. La noche del día anterior solo fué un aperitivo que solo sirvió para calmar la frustración del día “perdido” en Qatar. Así que tras levantarnos temprano nos dirigimos a nuestra base de desayunos en Kyoto, un Lawson.
En el 2010 le pusé un poco los cuernos al VanHouten Cocoa con esta bebida de Glico a la que bautizé como “Cafelito de la vida”.
Este Lawson cercano a nuestro hotel dispone de una barra donde puedes desayunar, con solo 5 asientos, en nuestro caso (y siempre que no hubiese un japonés desayunando) siempre se sacrficaba uno, en este caso JuanMa. Por cierto, en España me dicen de desayunar pinchitos de pollo rebozado y sería incapaz de dar un bocado… allí los devorabamos.
Aprovechando las actuales vacaciones he terminado de ordenar videos y fotos y me lanzo a escribir las crónicas de lo que fúe nuestro viaje del 2010. A diferencia de las crónicas del 2008 no os voy a aburrir con videos completos, solo con un breve resumen en microcortes, de forma que en 2 minutos de video podeis ver cómo fué todo el día. Aquí teneis el primero:
Imagino que os preguntareis ¿por qué Qatar? Pues disfrutamos de 24 horas en Qatar gracias a un gremio de bastardos codiciosos y desconsiderados: los controladores aereos. Os recuerdo que además de fastidiarnos en el puente de la Constitución también se dedicarón a jugar con nuestras esperanzas a finales de julio, y me tocó pringar a mi. En este caso tuvieron a nuestro avión 2 horas esperando pista para despegar. Esto tuvo como resultado que perdimos el enlace en Doha.
En el aeropuerto de Málaga todo eran nervios y emoción…
Afortunadamente Qatar Airways se hizo cargo de la situación y puso a disposición un hotel en Doha y los traslados entre el hotel y el aeropuerto. Y al mal tiempo buena cara.
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