Destinojapon.com

Tanto este día de ruta como el siguiente fueron diferentes a lo habitual. Por motivos que aun no llego a entender mis compañeros decidieron cambiar los 2 siguientes días de ruta, saltandose uno y haciendo de forma relajada el otro. Esas son situaciones en las que te encuentras cuando viajas en grupo, y cuanto más grande es dicho grupo más posibilidades hay de que surgan estos inesperados cambios de opinión. Cuando realizo los plannings de mis viajes me esfuerzo por tener en cuenta las opiniones de todos los que viajan conmigo, así que cuando surgen cambios de última hora que afecten a toda una jornada me molestan bastante, sobre todo si no los entiendo y especialmente cuando una opinión particular tira del resto del grupo y te desmonta el viaje. Por lo que ante tal situación opté por seguir con mis 2 siguientes rutas en solitario y desear suerte a mis compis con sus elecciones.

Y tal como estaba programado me encaminé hacia Hakone…

El itinerario hacia Hakone tiene varios trasbordos, uno de ellos es en Odawara, dondé aproveché para compra el Hakone Free Pass. Este pase incluye a un precio interesante tanto los cruceros por el lago, como los tranvias y teleféricos de la zona. Muy interesante, no solo por el precio si no por las colas que te ahorras.


Acabé en Motohakone, desde allí hice a pie el trayecto entre Motohakone y HakoneMachi. Dicho trayecto es parte del centenario camino Tokaido que unía Edo y Kyoto.


Este camino tenía una serie de estaciones patrocinadas por el gobierno para que los viajeros pudiesen descansar. Estas estaciones consistían en estaciones con portero y cuadras de caballos, así como alojamiento y alimentos. Esta sección del Tokaido que aún existe esta rodeada de cedros centenarios, que tal y como veis en la foto de abajo son más largos que la mili de Rambo.


El camino original estaba compuesta por 53 estaciones situadas entre e Edo y Kyoto. Las 53 estaciones están basadas en los 53 santos budistas que el Acólito Sudhana visitó en su búsqueda de la iluminación. Ralizar este trayecto en solitario, fué algo especial. Esperaba encontrarme más gente por el camino, ya que MotoHakone estaba bastante llena de turistas asiáticos, pero no fué así. Me dió tiempo hasta a visitar a David el Gnomo…


Antiguamente, en algunos puntos a lo largo de la ruta, habían puestos de control donde los viajeros tenían que presentar permisos de viaje para poder pasar. Hoy se conserva uno de estos “checkpoints” tal y como eran, para que podamos ver cual era el estilo de vida de los samurais que guardaban el sitio. Este se encuentra poco antes de llegar a HakoneMachi, y es una visita muy recomendable.

En contra de las predicciones de mis compañeros de viaje no cayó ni una gota, pero andaba nubladete el día, incluso con jirones de niebla. Así que la mejor foto del Monte Fuji que pude tomar es la siguiente:

Una vez en HakoneMachi pues tocaba hacer el crucero

Llamadme caprichoso, pero decidí dejar que se fuera el barco de vapor para montarme el el Galeón. En la foto inferior se aprecian los fantasmales jirones de niebla que aparecían y desaparecían. Eso le dió al viaje un toque místico.

En la cola de embarque hice dos amigos Coreanos, estudiantes de Biología, que estaban haciendo la misma ruta que yo. Así que me pegué a ellos para el resto de la jornada, charlando sobre las diferencias culturales y de gustos entre asiáticos y occidentales.

Aquí los 4 junto al Comandante Nelson, que a saber que hacía por aquellas aguas.


Desembarcamos en Togendai, ahora tocaba visitar zona volcánica!

Para subir a las minas de azufre y ver sus fumarolas tuve que ascender la montaña, pero en teleférico.


El acceso a la zona está llena de advertencias de seguridad debido a los vapores de azufre, así que no aconsejan la ascensión a personas con problemas asmáticos, de corazón, etc etc

Los Kuro-Tamago son unos huevos cocidos en los Geisers volcánicos. Estos, al entrar en contácto con el agua sulfurosa se vuelven negros y según la leyenda por cada uno que te comas alargarás tu vida 5 años.


Pues al lío, compre un paquete de 5 por 500Y, así invité a los dos chavales coreanos y alargue sus vidas. Por mi parte, espero que el mezclar el huevo con un delicioso curry montañero no alterara la leyenda.


Después de esta experiencia los 2 colegas de Corea intentarón convencerme para ir un Onsen en Hakone, que según ellos es famoso hasta en su pais. Pero los horarios no me convencían así que decidí volver a Tokyo.


Al llegar ya había oscurecido, mis compañeros no daban señales de vida y no era tarde. Por lo tanto me quité la espinita de no haber visto Shinjuku de noche, con los neones encendidos.


Sin rumbo fijo me dediqué a mezclarme con la gente y a disfrutar de observar a los japoneses.


Y terminé cenando en un McDonalds, con una ebi filet-o y sin nadie calentandome la oreja acerca de lo terrible que es comer en un McDonalds estando en Japón!!


En resumen fue un día especial, lleno de recuerdos y experiencias inolvidables. Lastima que las disfrutara en solitario.

Si, llegó el día más polémico… y quizás el más divertido. ¿Por qué polémico? Pues porque difícilmente encontrarás un día en Disney Tokyo en un planning de viaje a Japón, pero señores, me encantan los parques temáticos y no puedo evitarlo, y la verdad es que me lo pasé en grande.

Como bien sabeis en Tokyo nos encontramos 2 parques: DisneyLand y DisneySea, nosotros empezamos entrando en Disney Land.

Conforme entramos nos paseamos por la zona futurista hasta llegar a la famosísima Space Mountain. Allí, una vez comenzada la atracción Jacobo-Chan la lío cantando alcohol-alcohol, y los japoneses sentados en los vagones de atrás nos seguían el cachondeo haciendo palmas con menos gracia que el retrato robot de Mazinger-Z…

Tras esto avanzamos hacía tootown, una zona algo más infantil.

Pero aprovechamos para hacer fotos bastante peculiares…

No pude evitarlo, ¡al ver la escuela me salto la vocación!

Esto es velocidad y lo demás es tontería. Obviamente Juanmita-san no confiaba en mis habilidades al volante.

La ambientación de las tiendas de todos los barrios de DisneyLand es genial, cuidada al detalle.

Pasamos por delante de la archiconocida atracción “Es un mundo pequeño”… pero no nos llamó la atención y pasamos de ella.

Haciendo amigos:

Este es el conocido castillo, con su princesa:

Otra atracción que es obligatoria es haunted Mansion, tiene un montaje soberbio.

¿Les enseñaran esa pose al contratarlas en Disney?

La mañana continuó por el parque, probando sus atracciones y espectáculos, y haciendo fotos a todos los rincones.

Y paseando por el parque nos cruzamos con un pasacalles protagonizado por goofy, el cual, usando una gran manguera de agua, nos hizo un gran Bukkake a todos los que por allí andabamos. No en vano Goofy es el Gran Master Bukkake.

Menudos tres pillos…

Tras la comida volvimos a subirnos al MickeyTren para acercarnos a DisneySea. El señor revisor pensaba que le estaba haciendo la foto a él, pero por dentro pensaba, ¡aparta malage, que quiero fotografiar el tren!

En un tren tan romántico todo puede pasar:

Esta gran Fuente-Globo terraqueo te da la bienvenida a DisneySea.

Al entrar primero nos recorrimos la zona mediterranea, la cual tiene rincones muy especiales.

No hace falta decir de que estamos en la época de los conquistadores.

Se venden Refrescos…

Dentro del mundillo de los parques temáticos, la decoración de los de Disney es insuperable.

Volcán artificial incluido, que por supuesto entra en erupción en un gran espectáculo nocturno. Cerca de ese volcán esta la zona de Julio Verne, con las atracciones 20.000 leguas de viaje submarino, y viaje al centro de la tierra. Y un poco más allá esta la zona infantil ambientada en “La sirenita” donde entramos para ver el musical del mismo nombre… Genial (no perderse el video de abajo del todo, hasta que nos cortan el rollo).

La atracción estrella de DisneySea es sin duda el hotel encantado, un recorrido terrorífico que culmina en un ascensor con una caida vertical muy interesante.

En el hotel encantado no tienen muy encuenta el Ikebana.

No sabía que mi pequeña carlina poseyera un restaurante por estos lares.

Y ahora una pausa para mostraros unas cuantas tomas de video que hicmos por allí:

Vamos señores, que se marcha el Titanic.

Es que una ratona de 1’80 tiene mucho morbo, pero mucho…

Juanmita-San tiene estilo hasta refrescandose:

Si, muy curioso el remolino, pero como que pasamos de dar vueltecitas con la calor que hace!

Tras probar la atracción de Indiana Jones, Jacobo-Chan intentó  aplacar la calor sacrificandome a algún extraño dios.

¡Tuvimos la oportunidad de visitar la Arabia de las 1000 y una noches con un experto en el tema!

Aunque parezca otra cosa solo estaba intentando montarme, LO JURO.

Por cierto, el sacrificio a los dioses no salió bien, porque a última hora el cielo empezó a nublarse, y aponerse muy oscurito. En los últimos momentos del video de abajo se puede ver como quedó el día. Tras eso, ya de noche,  nos cayó la grande. Es cierto que ya era hora de irnos, pero nos fastidió el espectáculo nocturno. Aun así fué un gran día.

Pues en este sexto día nos fuimos de excursión. Nos levantamos tempranito y nos comimos casi 3 horas dando vueltas en tren por las montañas camino de Nikko. Como podeis ver en la foto de abajo la vergüenza también se perdió por el camino.

Una vez allí pues no teniamos clara la calle a seguir para llegar a la zona principal de templos. Entramos en una tiendecilla al azar y la amable muchacha de abajo nos intentó explicar, usando todos los gestos existentes, el camino. La pobre, al ver que no nos enterabamos se disculpo haciendo una super reverencia que nos dió hasta pena… si los cenutrios eramos nosotros!!!

Así que al final decidimos coger un taxi, para no perder tiempo. Y al subirnos al taxi al volante estaba “Doc” de “Regreso al futuro”… ¿Nos querría llevar al pasado?

Pero tras cotillear su licencia de taxi solo era un señor taxista japonés muy saborio por cierto.

Pero coger un taxi fué una buena idea, llegamos a la zona de los templos rapidísimo.

Atravesamos el puente Shinkyo tal y como estaba planificado.

Y después de dicho puente comienza el parque nacional de Nikko.

Corrimos a comprar el bono que da acceso a todos los templos, y por el paseo hicimos decenas de fotos, aquellos parajes son de fábula.

Una estatua del venerable Shodo Shionin (Krilim para los amigos) nos da la bienvenida a los templos de Nikko.

Y a sus pies esta centenaria fuente.

El paraje montañoso, rodeado de verdes y frondosos árboles tenía una belleza cautivadora. Especialmente para personas que viven en zonas costeras y mediterraneas como nosotros.

En la foto de abajo podemos ver como nuestro querido Edu-chan se hacía pateadas kilométricas calzando unas sandalias de dedo… ole!

Este Señor, coreano para mas señas, al llamé cariñosamente el “Tito Francis de Seul” reconoció que eramos españoles  y se acercó para charlar con nosotros (en inglés) puesto que le gustaba mucho España.

Pero ese no fué el único amigo que hice ese día.

Este torii es MIO!!!

Nikko es una excursión obligada, no os arrepentireis!!!

El colorido de los templos recuerda más a los templos chinos que a los que nos encontramos en la mayor parte de Japón.

Y como no puede ser de otra forma, Juanmita San y Jacobo volvieron a comprobar como sería su fortuna, como veis en sus gestos se lo tomaban muy en serio.

A mi en cambio me encanta cotillear an las tiendas de amuletos y recuerdos de los templos.

Y aquí una foto con el coleguita Ieyasu Tokugawa, que nos acogió en su mausoleo… aunque nos obligaron a descalzarnos.

Y ya sabeis: “No oigas ningún mal, no digas ningún mal y no veas ningún mal”.

Cada rincón de este santuario se merece una foto.

Tras patearnos y fotografiar todo lo fotografiable nos dirigimos hacia la segunda parte del planning de Nikko. Al llegar donde  se aborda el autobús que te traslada a la otra zona, vimos una pequeña cola esperando un autobús que tenía que llegar. Entonces pensamos, “si la experiencia previa con el taxi fué tan satisfactoria… ¿por qué no hacemos lo mismo?. ERROR, obviamente no teníamos claras las distancias y las cataratas Kegon que era nuestro siguiente destino, estaban bastante lejos. Ibamos en 2 taxis diferentes, y conforme el taximetro subía y subía se formaban gotas de sudor en nuestra frente y nuestra billetera. Cómo los dos taxis iban cerca uno de otro ibamos comunicando nuestro pesar por walkie-talkie ante el asombro del conductor. Debeis entender que la factura fue importante, pero aparte no sabíamos exactamente cuanto tardaríamos llegar y si tendríamos que hacer el resto del viaje por japon en autostop. Pero bueno, tras pagar y aligerar nuestros monederos llegamos hasta las maravillosas cataratas.

Y desde las cataratas comenzamos el camino hacia el lago Chuzenji. Este pobre perro, que esperaba pacientemente en la puerta de una tienda de souvenirs, deja bien claro que no quiere que le toquen, y lo hace ne varios idiomas.

Este gran Torii era la culminación de un agradable paseo y da la bienvenida al Lago Chuzenji.

El tamaño de los insectos japoneses es respetable, esta amiga estaba colgada a la altura de la cara en medio del camino…

Llegados al lago no nos decidimos a entrar al famoso onsen, en parte porque la parte exterior tenía un aspecto algo “cutre”. Comimos enfrente del onsen y nos dimos un paseo por el lago. Como veis ni el tiempo ni las compañias eran las más acertadas para dar un paseo romántico por el lago en un cisne-bote.

Ay oma, los mosquitos-ninja me comían fuese donde fuese.

El regreso esta vez si que lo hicimos en autobús hasta la estación de tren, nuestros presupuestos lo agradecieron.

Y bueno, se volvió a repetir esta recurrente imagen de nuestro viaje… que facilidad para sobar.

Y ¿Dónde terminamos el día? Akihabara por supuesto, donde un compañero compro una camara de video nueva que estrenamos mientras cenabamos en Coco’s. Ahora para finalizar, el video del día.

JRPass

Viajeros

n826504115_8193

Rafa

angela

Angela

Xiki

Xiki

Ana

Ana

JuanMa

JuanMa

Gema

Gema

Calendario

September 2010
M T W T F S S
« Jul    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  

Hora en Tokyo

Photos

008.jpg

Código QR

qrcode


Hotel Calculator

Buscar hoteles en Japón
en
de días
para personas
en habitaciones

Japón: 18 días de ruta

Translator

Spanish flagItalian flagKorean flagChinese (Simplified) flagChinese (Traditional) flagPortuguese flagEnglish flagGerman flagFrench flagJapanese flagArabic flagRussian flagGreek flagDutch flag
Bulgarian flagCzech flagCroatian flagDanish flagFinnish flagHindi flagPolish flagRomanian flagSwedish flagNorwegian flagCatalan flagFilipino flagHebrew flagIndonesian flag
Latvian flagLithuanian flagSerbian flagSlovak flagSlovenian flagUkrainian flagVietnamese flagAlbanian flagEstonian flagGalician flagMaltese flagThai flagTurkish flagHungarian flag
Belarus flagIrish flagIcelandic flagMacedonian flagMalay flagPersian flag        

LiveCam: Odaiba

Cuenta atrás

Quedan 0 días para el regreso!! 100% done

Hablemos!!

De donde sois…